Sala con actividad
El movimiento y las voces elevan rápidamente la sensación de ruido.
Un proyecto de hostelería donde la mejora acústica debía convivir con el carácter del espacio.
El movimiento y las voces elevan rápidamente la sensación de ruido.
La intervención se plantea para mejorar sin competir con el diseño del local.
El objetivo es que la conversación vuelva a ser parte natural de la experiencia.
En restaurantes con identidad propia, la solución acústica no puede parecer un añadido extraño.
Por eso la intervención se piensa junto al uso y la estética del espacio: bajar el ruido sin apagar el ambiente.
Te diremos qué solución puede encajar con el local y su estética.
Enviar consulta