Conversación difícil
Cuando la sala se llena, cada mesa compite con la de al lado.
En hostelería, el sonido forma parte de la experiencia. Una sala bonita también debe permitir conversar sin esfuerzo.

Cuando la sala se llena, cada mesa compite con la de al lado.
La solución debe mejorar el sonido sin quitar protagonismo al local.
Comer y hablar con calma hace que el cliente recuerde mejor el restaurante.
El objetivo no es “silenciar” un restaurante. Un restaurante tiene vida. Lo importante es que esa vida no se convierta en ruido incómodo.
Acustice trabaja la sala para reducir rebotes de sonido y mantener una experiencia agradable incluso con ocupación alta.
Una foto de la sala y una breve explicación del problema ya ayudan mucho.
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